El faro de las orcas, reseña de la película

Estrenada en 2016 en España y un año después en Argentina, actualmente se encuentra disponible en Netflix. El faro de las orcas, nos trae la historia real de Beto Bubas, el mayor experto en orcas del mundo. Muy particularmente, presenta el episodio en el que conoce a Lola y a su hijo autista, Tristán. 

De esta forma, da inicio la conmovedora película dirigida por Gerardo Olivares, conocido mayormente por la producción de importantes documentales. No obstante, en los últimos años, trabajos como La Gran Final (2005) y Entrelobos (2010), le han mantenido en el mundo de la ficción. 

En estas producciones, así como en El Faro de las Orcas, destaca su habilidad para mostrar el lado sensible de los personajes y su capacidad técnica. En consecuencia, se puede esperar una película conmovedora, en cuyo guión Olivares también ha dejado su huella. 

Sinopsis de El Faro de las orcas

La historia, comienza con el viaje de Lola y su hijo hasta la Patagonia, el fin del mundo, para que su hijo pueda conocer de cerca a las orcas. Pues, éste ha mostrado un gran nivel de empatía y respuesta por estos animales. Situación bastante particular si se considera que el pequeño es autista. 

Así, empieza el periplo de esta madre y su hijo donde pronto conocerán a Beto, un solitario y particular guardacostas en la Península Valdés, Patagonia. Rápidamente, a través de su conexión con la naturaleza Tristán y Beto desarrollan profundos nexos entre ellos. 

También surge una historia de amor entre Lola y el guardacostas, a la vez que esta lucha determinadamente por su hijo. Destaca además, la personalidad de Tristán y su manera de relacionarse con el entorno, siendo las orcas clave en las relaciones entre estos personajes. 

Maribel Verdú y Joaquín Furriel

Indiscutiblemente, son muchas las alabanzas que se pueden hacer sobre Verdú (Y tu mamá también, Blancanieves) y Furriel (Señores Papis, El hijo). Estos demuestran un inconmensurable talento en cada escena. Además, son la amalgama perfecta para esta producción argentino-española. 

Por su parte, el papel de Tristán ha quedado a cargo de Joaquín Rapalini Olivella (Natacha: La película, Rosita), que en realidad no tiene una condición autista. Pero se esmera en interpretar cabalmente la falta de conexión con el entorno. 

Además de estos actores, se disfruta de la participación de reconocidos profesionales como Ana Celentano, Ciro Miró y Osvaldo Santoro. También participan Federico Barga, Zoe Hochbaum y los trelewenses Juan Antonio Sánchez y Alan Moya.

Paisajes naturales y animatronics

Estos son los aspectos más celebrados de la película, donde demuestra un nivel técnico y visual inigualable. Así, la película rodada en La Patagonia y en Fuerteventura, ha combinado imágenes reales con animatronics. Esto a fin de de superar las complicaciones que supone una historia donde la interacción de los personajes con la naturaleza es fundamental. 

El resultado ha sido una imagen sencilla, luminosa, simplemente hermosa y técnicamente impecable. El nivel de perfección visual es tal que no es posible distinguir, o tan siquiera sospechar, las imágenes reales de las recreadas en el estudio. 

De esta forma, se consigue transmitir una mayor inserción de los personajes en los imponentes paisajes patagónicos. En relación a estos últimos, vale la pena señalar que Olivares consiguió adentrarse en el Canal de Ataque de Punta Norte en la Península Valdés. 

Este locación resulta bastante singular, como el comportamiento de las orcas que allí se encuentran. Pues, es el lugar donde estas ballenas se lanzan sobre las crías de los lobos marinos para alimentarse. Una realidad tan cruda como singular que ha atraído a fotógrafos y cineastas de todo el mundo. 

Un acercamiento al autismo

Si bien, las grandes actuaciones y el marco visual suponen una parte esencial de la película. No se puede pasar por alto la aproximación que el director hace al autismo. Por ello, la relación de Tristán con la naturaleza, al igual que con Beto, cobra particular relevancia. 

Así, si bien este desorden neurológico ya ha sido tratado por producciones como Rain Man, El faro de las orcas lo hace de una manera singular. En este sentido, las respuestas y apreciación del pequeño autista por las orcas, sugiere una forma distinta de abordar las problemáticas inherentes.  No obstante, los expertos señalan que aún falta mucho camino por recorrer, en cuanto al impacto de los animales en las condiciones del espectro autista.